La Puerta de Alcalá
De paseo nocturno por Madrid, y cargado, como un caracol con la casa a cuestas. Una de las pocas fotos que hice es esta. Luego, en casa, también hice una version en blanco y negro.
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Grupo de Photo Bloggers de la Comunidad de Madrid.
De paseo nocturno por Madrid, y cargado, como un caracol con la casa a cuestas. Una de las pocas fotos que hice es esta. Luego, en casa, también hice una version en blanco y negro.
Un año más tenemos maratón fotográfico en Madrid, podéis encontrar mas información en Busca2 El Fotoblog

Hay un aire azul húmedo que desdibuja las aristas. En la luminosidad frágil del atardecer irrumpen oleadas de fotones que la retina no puede fijar y se desparraman vibrando sin su objeto. Se pintan arabescos trepidantes en esa atmósfera delicada, antes de que cierre la noche.
[Aquí la foto original y a mayor tamaño y este es el álbum El Otro Madrid]
Vacío de sentido lo de "todo a cien", y con lo mal que suena lo de "todo a cero-sesenta" o "todo-a-euro" ¿por qué no recuperar el viejo término "bazar"?
(Éste es uno de los muchos que hay en la calle Estudios)
Etiquetas: Jose Angel F.

Una tarde tormentosa, desde la terraza de Miguel Matilla, hemos visto surgir de entre las nubes un olimpo de luz purísima alzándose sobre el mar ennegrecido de antenas y ladrillos.
[Aquí la foto original y a mayor tamaño y este es el álbum El Otro Madrid] (Es mi primera intervención aquí; envío mi agradecimiento y un abrazo a todos)

Niño, no creas
En el verano del año cuarenta y seis mi padre y mi madre alquilaron una habitación en la casa de un sastre para pasar las vacaciones en Bat Yam. Una noche me despertaron unas toses que no eran toses, y ésa fue la primera vez en mi vida que oí llorar a un adulto desconocido al otro lado de la pared. Se pasó toda la oscuridad llorando y despierto y asustado permanecí acostado sin despertar a mis padres hasta que disminuyó la oscuridad y le vi en el balcón sus hombros temblaban un pájaro echó a volar en el silencio del amanecer y el hombre lo señaló y me dijo Niño, no creas.
Han pasado cincuenta años y aquel pájaro ya no está, ni el hombre. Ni mis padres. Solo el mar sigue existiendo y también él ha cambiado de azul a gris. Niño, no creas. O sí. Cree. Qué importa.Amos Oz. "El mismo mar".